Las altas temperaturas se pueden convertir en un problema para la mejora de tu productividad personal. ¿Quién no ha tenido que soportar alguna vez el intenso calor del verano trabajando en la oficina? ¿Quién no ha sentido el cansancio, la irritabilidad, el estrés que provoca trabajar con temperaturas máximas que superan los 30º en el exterior?
A estas alturas, numerosas investigaciones han probado que la temperatura está directamente relacionada con la mejora de la productividad personal y que, tanto el extremo frío como el extremo calor nos hacen rendir menos.
Sabemos que la llegada del verano significa el final de un año laboral… Vemos en el horizonte las ansiadas vacaciones que probablemente llevamos meses preparando… Nos distraemos más, nos dispersamos más. Sobre la mesa de trabajo tenemos los mismos objetivos que en cualquier otra época del año, pero nuestra mente tiende a viajar a paraísos costeros en cuanto nos descuidamos. Las fotografías de amigos disfrutando del sol inundan de pronto todas nuestras redes sociales. Y eso no ayuda…
Y entonces nos preguntamos qué hacer para mantener el buen humor, la energía, la predisposición y, sobre todo, conseguir mejorar nuestra productividad personal cuando parece que el universo conjura contra nosotros:
1. Vigila la temperatura de la oficina
En primer lugar, es fundamental mantener una temperatura adecuada en la oficina y, para eso, el aire acondicionado es nuestro gran aliado. Es importante recordar que, como su propio nombre indica, debe “acondicionar” el ambiente y no refrigerarlo: el objetivo es que la sensación térmica nunca sea exagerada. Aquí tienes algunos buenos consejos en relación al aire acondicionado. Según los expertos la temperatura ideal en la oficina está entre los 24 y 25 grados. Si fuera más baja, podría afectar a las personas con EOPC, alergias o asma. Las empresas deben generar buenas condiciones de trabajo para sus empleados y poner a su disposición alguna fuente de agua fresca para evitar la deshidratación.
2. Mantente organizado
En segundo lugar, no debemos descuidar nuestra capacidad de organización. Es cierto que el volumen de trabajo suele descender en verano, pero también lo hace el número de personas trabajando en la oficina. Ante eso, es importante seguir teniendo controladas y en orden nuestras tareas para mantener nuestra productividad. Y no olvides que sigue habiendo objetivos que cumplir.
3. Sé positivo
Sé positivo. Es normal que el calor dispare tus ganas de salir de la oficina, nos pasa a todos, pero piensa que precisamente porque es verano tendrás más horas de luz para disfrutar fuera de tu horario laboral. Cuando termines tu turno todavía deberías tener día por delante para hacer otras cosas: tomar algo al aire libre, pasear, ir a la piscina.
4. No sufras
No te tortures. Es complicado, pero evita pensar en qué estarán haciendo los compañeros que en ese momento disfrutan de sus vacaciones. Eso sólo te hará sentir peor, perder tiempo y gastar energía mientras descuidas las tareas realmente importantes. Tu momento llegará también, sólo tienes que tener un poco de paciencia. Y entonces, te alegrarás de haberte marchado con el trabajo hecho.
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5. Escucha a tu cuerpo
No hagas comidas muy contundentes que te hagan sentir pesado, demasiado lleno. La digestión ya supone un esfuerzo a tu cuerpo: no le sumes dificultad cuando el calor es intenso. Bebe mucha agua: dos litros al día es la cantidad mínima que recomiendan los médicos.
¿Qué medidas tienes para mantener tu productividad personal a pesar del calor y las altas temperaturas?
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